Desde el exterior

Desde el exterior

En este texto, una persona de nuestro equipo que pertenece al ámbito administrativo nos explica desde su punto de vista como ve la arquitectura. Esperamos que disfrutéis tanto como nosotros con su reflexión.

«Veo la arquitectura desde el exterior, pero no como la miraba antes. He tenido tres visiones diferentes,  la última es la que más me gusta.

Durante los 18 primeros años de mi vida creí que un arquitecto era aquel que se dedicaba a hacer planos de casas y distribuir sus espacios, pensaba en la arquitectura como algo tan sencillo que pudiera hacer cualquier persona que tuviera buena mano para dibujar. Que ignorancia la mía.

Después emprendí el camino hacia el “arquitecto”, pero no era el mío, yo era la copiloto.

Me di cuenta que una vivienda és mucho más que un espacio habitable, y que la arquitectura es mucho más que una vivienda. La encontramos en todos lados, cuando salimos a la calle, en la plaza donde jugábamos de pequeños y en la fruteria donde vamos a comprar. También en aquel restaurante al que nos gusta ir a cenar y sobretodo en aquellos monumentos que salen en nuestra lista de “cosas que visitar” cuando viajamos. Lo es todo, ese todo que lleva detrás un estudio, una elección tan cuidadosa como meticulosa de sus materiales, cálculos, estructuras, precisión, el proceso de transformar una idea para hacerla tangible. Empecé a sentir el esfuerzo y la constancia, las noches sin dormir, vi muchas desilusiones y  compartí la alegría de ir por el camino correcto.

En este trayecto que todavía no ha terminado he aprendido que hay una gran historia detrás, unos antecedentes, personas reconocidas que han dejado huellas y enseñanzas.

A los 25 años y después de un período de tiempo trabajando rodeada de un equipo de profesionales puedo afirmar la gran importancia que tienen. Cuando ponen todos sus conocimientos en una rehabilitación para que un edificio permanezca, las ideas que brotan en ellos para diseñar nuevos proyectos y satisfacer a quien espera. Las horas invertidas y el esfuerzo que dedican en cada detalle y en cada trabajo. He visto la satisfacción que sienten cuando aquello que han “creado” tiene un esfuerzo reconocido y lo sienten un poco suyo también.

En resumen, y desde mi punto de vista, solo puedo decir que no es solo una profesión, es un arte, una personalidad, un carácter peculiar. Donde el resto vemos un material ellos ven un objeto. Y lo transforman. Y le dan vida. Y disfrutan. Los arquitectos tienen un “algo” que les diferencia. Algo inefable.

  • GRACIAS POR ENSEÑARME TANTO!»

 

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